Violencia Escolar
Se supone que las escuelas son lugares seguros, o al menos eso hemos creído siempre. Pero los tiempos realmente han cambiado. Las bromas pesadas (la práctica de la agresión, la intimidación, la humillación y la degradación como rito de iniciación) a los niños vulnerables se han vuelto muy comunes. Estos ritos de iniciación provocan un sorpresivo número de lesiones y muertes todos los años, ya sea que ocurran en una fraternidad de la universidad, en el vestuario de una escuela secundaria, en un dormitorio o en una academia militar. Sin embargo, los traumas físicos que provocan dichos accidentes sólo son el comienzo.
Ningún padre quiere recibir una llamada telefónica para ser notificado de que lastimaron a su ser querido. Para muchos padres, este miedo se vuelve una realidad cuando se enteran de que su hijo fue agredido o golpeado. Lo que empeora la situación es que la escuela, que se supone debe ser un lugar seguro para su hijo, dice que la lesión fue “imprevisible” y que “no pudieron hacer nada para prevenirlo”.
Las escuelas y otras instituciones educativas son responsables por la supervisión de cada niño que se encuentre dentro de sus instalaciones. La ley estatal ahora ordena que todas las escuelas públicas implementen y refuercen códigos estrictos de conducta para asegurar que los estudiantes peligrosos sean monitoreados cuando se crea que representan un riesgo para los otros niños. Sin embargo, la violencia escolar y los ritos de iniciación siguen aumentando.
En Nueva York, una persona es culpable de estos ritos de iniciación cuando él/ella, de manera intencional e imprudente, tiene conductas que provocan un riesgo sustancial de lesión física a otra persona. En el año 2000, Nueva York promulgó el plan legislativo más completo de la nación llamado Proyecto SAVE (proyecto antiviolencia escolar). SAVE se desarrolló para promover un ambiente de aprendizaje más seguro y eficaz dentro de las escuelas del estado de Nueva York. Bajo la ley de Nueva York, no se permite que los estudiantes amenazantes permanezcan en aulas donde haya otros niños en riesgo. Además, cuando ocurre una agresión, debe informarse y documentarse inmediatamente. Otros estados han seguido el ejemplo de Nueva York al crear leyes que protegen a los estudiantes.
La violencia escolar a menudo se hace manifiesta en los ritos de iniciación. Estos hechos pueden ocurrir de diferentes maneras y pueden tener un impacto dramático en aquellas personas involucradas. Las actividades de esos ritos, que alguna vez se consideraron una tradición, ahora se consideran un abuso físico, emocional y psicológico. Los abogados de Schwartzapfel Partners cuentan con la experiencia suficiente para manejar estos casos de violencia escolar y ritos de iniciación. Trabajamos con fiscales locales y hacemos cumplir la ley para asegurar que se haga justicia.
Si usted o un ser querido fueron lastimados en un rito de iniciación, por favor llámenos al número (800) 411-0520 , o complete el formulario de contacto en línea para recibir una evaluación de su caso sin cargo.







